• Radio Franja / Corpus Christi
  • 2014

¿QUÉ SE CELEBRA?

Se celebra la institución de la Eucaristía por el mismo Jesús en la Última Cena, el Jueves santo, estando reunido con sus apóstoles. En esa ocasión relatan los Evangelios y San Pablo, Jesús tomó pan, dio gracias a su Padre, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: "Tomad y comed todos de él, porque esto es mi Cuerpo, que será entregado por vosotros." Y luego, acabada la cena, tomó el cáliz con vino, y, dando gracias de nuevo a su Padre, lo pasó a sus discípulos, diciendo: "Tomad y bebed todos de él, porque éste es el cáliz de mi Sangre, sangre de la alianza nueva y eterna, que será derramada por vosotros y por muchos para el perdón de los pecados. Haced esto en conmemoración mía." En ese momento Jesús convirtió el pan en su Cuerpo, y el vino del cáliz en su Sangre. El pan y el vino fueron consagrados, es decir, hechos sagrados, pues dejaban de ser pan y vino; ahora eran el Cuerpo y la Sangre del Hijo de Dios, anticipando o adelantando así su propio sacrificio del día siguiente (viernes santo) en la Cruz.

 

 

Y además, en esa Última Cena les entregó a sus apóstoles el poder o facultad para consagrar el pan y el vino, junto el mandato de celebrar hasta el fin del mundo lo mismo que Él había realizado, ¿qué fue?... el sacrifico anticipado de la Cruz, por el cual nos da la salvación como hijos de Dios.

 

Y ese poder de consagrar ¿terminó cuando murieron los apóstoles? Nooooo, porque ellos se lo entregaron a sus sucesores que son los Obispos, quienes a lo largo de la historia de la Iglesia también se lo han comunicado a los presbíteros o sacerdotes. Pues bien, eso que Jesús celebró ese día y entregó a sus apóstoles es el sacramento de la Eucaristía, también llamado entre otros nombres Santa Misa, Cena del Señor, Santísimo Sacramento del Altar, Sagrada Comunión y Santo Sacrificio.

 

Por lo tanto en cada Misa, celebrada por un Obispo o sacerdote legítimo, se vuelve a hacer presente el mismo sacrificio de Jesús en la Cruz, pues por la consagración del pan y el vino se hace presente Jesús con su Cuerpo y Sangre que se entrega en sacrificio por nosotros, y por nuestros pecados.

 

¡Qué tremendo! ¡Celebremos con alegría este regalo tan precioso! en esta solemnidad de Corpus Christi, el poder renovar en nuestros altares católicos el sacrificio de la Cruz y que se haga verdaderamente presente por el sacramento nuestro Señor Jesús. Y tú monaguillo, estás al lado.

 

LA PRESENCIA DE JESÚS EN LA EUCARISTÍA.

Por las palabras de la consagración en la Misa dichas por el sacerdote, Jesús está verdaderamente presente en la hostia consagrada, tanto la que tiene el sacerdote en su patena como las que estuviesen en un copón sobre el altar. Por eso, por ejemplo tocamos
las campanillas después de la consagración, para avisar a todos que
ya no es pan ni vino, es el santísimo
Cuerpo y Sangre del Señor, a quien debemos adorar como nuestro Dios.
Fíjate que dice el sacerdote al distribuir la sagrada comunión: "El 
Cuerpo de Cristo" y los fieles responden "amén" (que es decir sí creo, así es).

corpus

¿CÓMO ES LA PRESENCIA DE 
 JESÚS EN EL SACRAMENTO DE LA
EUCARISTÍA?

Verdadera y real: está todo Cristo presente, con su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad. No es un signo o símbolo que nos recuerde a Jesús o sólo la fuerza espiritual de Jesús. Es Jesús mismo. • Substancial: Por las palabras de la consagración se ha producido la conversión de toda la substancia del pan y el vino en la substancia del Cuerpo y la Sangre de Cristo. Sólo quedan del pan y el vino las cosas exteriores o características sensibles, como la figura o textura, el color, olor y sabor. Pero "debajo o internamente" ya no están las substancias del pan y del vino. Ahora, está Jesús todo entero. Por eso al comulgar, parece que se come pan, sabe y huele a pan, pero es Cristo mismo el que viene a nuestro corazón. ¡Atención monaguillo!:

a) Prepararse a recibir a Jesús en tu alma y cuerpo por la sagrada comunión. Darse cuenta a quién recibimos. Y recuerda que si tienes conciencia de pecados graves, no comulgar hasta haberse confesado.

b) Si comulgas, aprovecha ese momento tan importante, tan sagrado, para hablar con Jesús y escucharlo, que está dentro de ti.

c) Estar atento para ayudar con la patena para que no caiga al suelo la hostia consagrada, ninguna parte del Cuerpo nuestro Señor Jesucristo.

DURACIÓN DE LA PRESENCIA DE JESÚS EN EL SANTÍSIMO SACRAMENTO DEL ALTAR, EN LA SAGRADA COMUNIÓN:

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02 / PROCESIÓN DE
CORPUS CHRISTI

Desde muy antiguo en la Iglesia, alrededor del 1300, el día de la solemnidad de Corpus Christi se hace una procesión con Jesús Eucaristía colocado en una custodia, por medio de la cual reconocemos y adoramos públicamente, sin ninguna vergüenza, a Cristo que está realmente presente en el Santísimo Sacramento del altar. Es la procesión más importante de todas, pues piensa lo siguiente: en todas las otras procesiones, salimos con imágenes de Jesús, de la Virgen María o de los santos, pero en esta vamos con Jesús mismo, con su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad.